
Del papel al algoritmo: 40 años de evolución en la investigación de mercados. Así han cambiado los estudios de mercado, las encuestas de opinión y los institutos de investigación desde los años 80 hasta hoy.
Hace cuarenta años, la investigación de mercados en España se apoyaba principalmente en entrevistas personales cara a cara y cuestionarios en papel. Los institutos de investigación eran pequeñas estructuras con entrevistadores propios o redes de campo externalizadas. Las encuestas se tabulaban manualmente o con software muy básico. El análisis de datos era lento y muchas decisiones se tomaban con pocos datos.
Con la llegada de los ordenadores personales en los años 90, los estudios de mercado comenzaron a informatizarse. Aparecieron los primeros softwares de análisis estadístico como SPSS o SAS, y los cuestionarios empezaron a digitalizarse. Los institutos crecieron y comenzaron a profesionalizarse, segmentándose en áreas cualitativa y cuantitativa, con equipos especializados.
Pero la verdadera revolución llegó con internet y los dispositivos móviles. Desde los años 2000, las encuestas online y el acceso digital a los paneles de consumidores han cambiado radicalmente el panorama. Hoy, una encuesta puede lanzarse en pocas horas y los resultados pueden estar disponibles en tiempo real gracias a herramientas como los paneles online.
Los institutos de investigación, como MasMetrica, se han especializado en un entorno mucho más tecnológico y competitivo. La investigación de mercados ya no solo se basa en encuestas. Se utilizan datos de redes sociales (social listening), big data, neuromarketing, biometría y análisis predictivo con inteligencia artificial.
Esto ha transformado también los perfiles profesionales dentro de los institutos: hoy se buscan data analysts, expertos en UX research, antropólogos digitales o especialistas en customer experience. El campo de la investigación se ha ampliado a otras disciplinas y sectores.
Pero no todo ha cambiado. A pesar de la tecnología, los principios básicos siguen siendo los mismos: entender al consumidor, conocer sus necesidades y ayudar a las marcas a tomar mejores decisiones. Lo que antes tardaba semanas, hoy se puede hacer en horas, pero el objetivo sigue intacto.
En resumen, en estos 40 años hemos pasado de encuestas en papel a dashboards interactivos, de grupos de discusión en salas a entrevistas etnográficas online, de estudios locales a investigación global en tiempo real. Y aunque el cambio ha sido inmenso, el papel de la investigación de mercados sigue siendo clave para las estrategias empresariales.
Los próximos 40 años traerán aún más transformaciones. Pero si algo hemos aprendido es que adaptarse al cambio es esencial. Y en eso, los institutos de investigación han demostrado una gran capacidad de evolución.